En este blog os intentaré contar las cosas más curiosas y divertidas que me pasen por el lejano oriente, las comidas que pruebo, los países que visito, las costumbres de por aquí...
El pasado 12 de mayo empecé un viaje de diez días por el Sur de Asia para descubrir algunas ciudades como Singapur, Kuala Lumpur, Phuket, Koh Pan-gan y Koh Tao.
El primer destino fue Singapur, según dicen la ciudad más desarrollada de Asia aunque habría que comprobar Tokio. Al aterrizar tuve un problemilla en la frontera porque mi pasaporte antiguo esta anulado y por lo tanto metido en la lista negra de la INTERPOL. Estuve retenido durante una hora hasta que comprobaron que el pasaporte era mío realmente y no había ningún problema. Os podéis imaginar mi cara al escuchar la palabra "INTERPOL" y "Pase a esta habitación por favor" jajaja.
Singapur es una ciudad-estado muy pequeña, pero que tiene gran importancia en Asia debido a su situación estratégica en el sur del continente. La mezcla cultural es impresionante, conviven indios, chinos, musulmanes, ingleses, y algunos locales aunque son minoría. Por estas mezclas te puedes encontrar Little India al lado de ChinaTown y si sigues andando llegas a una mezquita. El segundo día comimos en un restaurante de Little india, a mí la comida india no me apasiona sobretodo porque es picante y le echan salsas a todo. La costumbre es comer con las manos, pero tampoco es mi fuerte. Además soy zurdo y se tiene que comer con la mano derecha porque la izquierda la usan para limpiarse el...
En el centro de la ciudad está el distrito financiero repleto de rascacielos donde la mayoría de empresas multinacionales tienen sus oficinas. Al otro lado de la zona financiera se encuentra el Marina Bay Sands que es un conjunto de tres rascacielos unidos en la cima por una lámina alargada que forma una impresionante estructura. Por la noche subimos a lo alto del tri-rascacielos para ver las impactantes vistas de la ciudad. Una de las torres es un Hotel y en la cima tiene una piscina con caída libre, tiene que ser alucinante poderte dar un baño a 300 metros de altura viendo toda la ciudad bajo tus pies. Por la noche dimos una vuelta por la zona de discotecas y pubs pero comprobamos que no es barato salir de fiesta en Singapur. Nos tomamos una pinta de cerveza en una terraza por 9 €.
Desde Singapur cogimos un autobús a Kuala Lumpur ya que está a apenas 300 km. Malasia es diferente, Kuala Lumpur es una ciudad mucho más grande, tiene cerca de 11 millones de habitantes comparados con los 3 de Singapur. La religión predominante en Malasia es la musulmana por lo que ver a mujeres con velo o burka es lo normal. La ciudad tiene un buen sistema de metro y carreteras pero no está preparada para tener a tanta gente en una ciudad tan antigua y realmente sucia cuando sales del centro. Pero todo es cuestión de acostumbrarte y aprovechar las ventajas que tiene.
El símbolo de Malasia son las Torres Petronas, dos torres simétricas de 450m que se ven desde cualquier parte de la ciudad y realmente impresionan tanto de día como de noche.
En Kuala Lumpur cogimos un vuelo hasta Phuket, el primer lugar de Tailandia en el que íbamos a estar. Nuestro hostel estaba en una barrio de las afueras y el panorama era realmente triste, casas muy antiguas, olor a basura por la calle, miles de cables de tensión mezclados entre sí, aceras destruidas.... pero entre todo eso encontramos un "lujoso" restaurante francés que desentonaba totalmente con el barrio, cenamos muy bien y por unos 10 €, que en Tailandia es una fortuna.
Al día siguiente, madrugón para coger una furgoneta, dos buses y un barco para llegar a la isla de Koh Phangan, donde por la noche era la FULL MOON PARTY, fiestón en la playa con más de 10.000 personas bebiendo a lo largo de los 2km de playa repleto de chiringuitos con música. La bebida típica es el Bucket, que es un cubo como los de jugar en la arena pero repleto de alcohol jajaja. Aquí os dejo un video para que os imaginéis como es la fiesta.
A la mañana siguiente, o mejor dicho: al final de la noche porque fuimos de empalmada, cogimos otro barco para ir a la isla de Koh Tao, pequeña isla paradisiaca donde estaríamos dos días de relax. El viernes alquilamos un barco y nos fuimos a bucear y dar una vuelta por algunas islas de alrededor. Paramos 3 veces para bucear y ver los miles de peces de todo tipo que había. Una de las paradas era Shark Bay, pero se supone que si nos dejan tirarnos allí será porque lo de los tiburones es un mito, pues NO. Estábamos buceando con las gafas y el tubo viendo los peces y de repente uno dice: un tiburón aquí abajo! miramos todos y había un mini-tiburón nadando bajo nuestros pies. Al principio fue gracioso, porque era muy pequeño y solo estaba nadando, pero luego la gente se empezó a ponerse nerviosa y mordió a dos personas, pero no les hizo prácticamente nada. El tiburón era de unos 30 cm, y muy plano, no tenía aleta. Pero cuando lo ves nadando de esa forma tan peculiar que se mueven los tiburones bajo tus pies y el barco está a 100 metros, pues un poco si te asustas jajaja.
La excursión en barco fue lo mejor del viaje, porque podías estar en el agua con cientos de peces de todas las clases y colores alrededor tuyo, teníamos un barco para nosotros solos, con cerveza y música, comimos en una isla desierta a la que teníamos que llegar nadando...
A la vuelta a Koh Tao, un poco de piscinita, una buena cena con pinxos de carne, pescado y gambas y para acabar con el extremadísimo día, una hora de masaje tailandés. Bueno y luego un mini de ron con los amigos en la playa.
El sábado era el día de volver a Phuket para el día siguiente coger el avión pronto. Salimos de Koh Tao a las 9AM y teníamos que llegar a Phuket a las 6PM pero en Tailandia nada es puntual ni estricto por lo que, tras un taxi, dos barcos, tres autobuses (al segundo se le jodió la suspensión y tuvimos que cambiar) y una furgoneta llegamos a Phuket a las 11 de la noche, así que no pudimos hacer las típicas compras de souvenirs y ropa que todos teníamos pensado. Esa última noche que estuvimos en Tailandia estuvimos en la zona de playa y turismo de Phuket llamada Patong Beach, y al estar allí ves porque Tailandia vive del turismo, o mejor dicho, del turismo sexual. Hay un montón de bares, pubs, discotecas llenas de Ladyboys, putas y todo tipo de perversiones, y a la vez ves un motón de hombres mayores ingleses y de otras partes del mundo haciendo "turismo" con las chicas. Estuvimos cenando en una marisquería y vinieron un niño y una niña de unos 9 años a intentar vendernos unos collares de flores, con la técnica del "mira que niños más monos", pero no.
Trabajo infantil, prostitución, "ciudades sin ley", sobornos... bienvenidos a Tailandia. A veces estas cosas te favorecen como los precios muy bajos por buenos hoteles y restaurantes pero otras veces te joden como el interminable viaje de vuelta porque el conductor no asumía que tenía la suspensión rota e íbamos a 30 Km/h y con el autobús inclinado durante dos horas atravesando la selva de Tailandia jajaja.
El viaje ha sido increíble, he visto muchas culturas diferentes, formas de vivir, gente de todo tipo, paisajes increíbles, y son lugares a los que son difíciles volver en tu vida y ahora que estoy en Asia hay que aprovechar y descubrir mundo.
Ahora mismo, la agenda de viajes está cerrada, me quedo con las ganas de ir a Japón que me han hablado muy bien de Tokio y Osaka, pero no hay tiempo ni dinero. Queda un mes de clases y luego viene mi novia y en Julio hare un curso intensivo de chino cuatro horas al día en la universidad. El 2 de agosto es mi fecha de vuelta.
Hace mucho que no escribía, entre exámenes, fiesta, y que estas últimas semanas no he hecho nada especial no tenía nada que contar. Por eso hoy voy a hablar un poco más sobre Asia y compararlo con lo que en occidente se piensa sobre estos países.
Sobre la comida:
- El primero mito a desmentir es el de que solo comen arroz. La cocina taiwanesa y asiática en general es muy variada, si bien es cierto que suelen acompañar algunas comidas con un cuenco de arroz, no se basa en comer solo arroz. También utilizan mucho los noodles (parecidos a los espaguetis) en sopas o fritos con multitud de combinaciones. Por lo tanto podríamos decir que comen arroz, noodles fritos, sopas de noodles y todo lo combinan con verduras (aquí están más ricas que en España), carne (pollo, ternera, cerdo), tofu, algas...
- Por supuesto que la leyenda urbana de que los chinos comen perro, rata o cosas así es eso, una leyenda urbana. Desconozco si en lo más profundo de China tienen estas prácticas pero en las ciudades no. Tampoco en Taiwán ni en Japón. En Taipéi se puede comer serpiente por ejemplo, pero eso no significa que los taiwaneses coman serpiente como comemos cocido en España. De hecho nadie la come, hay algún restaurante en el centro pero es para turistas y siempre están vacíos, se ven las serpientes en el mostrador y videos sobre como las matan, y sacan su sangre, semen y veneno para beber en chupitos.
- La comida asiática no es la comida que te sirven en los restaurantes asiáticos de España. Cuando vas a un chino en España puedes elegir lo de siempre y siempre sabe igual vayas al restaurante que vayas. Cuando vas a China y descubres su comida, te das cuenta que es totalmente diferente (como prueba, yo todavía no he visto ningún rollito de primavera). Si bien es cierto que la comida taiwanesa y la China no es igual, por ejemplo aquí el pollo al limón o la ternera con pimientos no es lo más común en los restaurantes y se ve más bien poco. Es la misma comparación con los restaurantes "españoles" que hay por aquí. Pruebas la paella que hacen, lo que llaman empanada (que realmente es un calzone italiano), o las "tapas" que hacen y los asiáticos se creerán que eso es lo que comemos en España. Y por mucho que vayas a un restaurante español nunca sabrás lo que son las croquetas, las lentejas, el pisto o los callos. Pues es la misma historia.
Sobre la cultura:
-Es cierto que en los países asiáticos el índice de habitantes por km2 es muy alto, pero eso no signifique que vivan 15 personas en una casa. Se puede explicar viendo los grandes edificios de pisos que hay en todas las ciudades. Cuando estuve en Hong-Kong, en el tren desde el aeropuerto (a 20 km del centro de la ciudad) al centro todos los edificios que vi tenían una media de 20 pisos. Cuando ya llegas a la ciudad, cualquier edificio que te fijes tiene 20 o 30 plantas, y así es igual en todas las grandes ciudades asiáticas. Aquí en Taipéi no se ve tanto, se mezclan edificios de 8 plantas con otros de 20, pero no hay esa sensación de rascacielos por todos lados. Aquí tenemos el Taipéi 101 que es el 2º edificio más alto del mundo (por detrás del de Dubái) con 509 metros de altura, y lógicamente se ve desde toda la ciudad sin que ningún otro edificio le llegue ni a la mitad de altura.
El metro no va muy lleno normalmente, de hecho el metro de Madrid transporta más gente yo creo. En Hong-Kong el metro tampoco iba muy lleno porque la frecuencia de los trenes es alta y el servicio es el colmo de la precisión. Pero si es posible que en Pekín o Tokio se vean las típicas imágenes de los empleados del metro empujando a los viajeros para que se puedan cerrar las puertas. Aquí en las estaciones más transitadas hay empleados controlando que cuando el metro está lleno no se monte más gente pero no hay muchos agobios.
- Otro mito famoso es el de que todos los asiáticos son iguales. Al principio puede parecer, y para la gente de occidente es normal que tengamos ese pensamiento, pero con el tiempo vas conociendo a la gente y lo que te empieza a parecer raro es ver a un occidental por la calle jajaja. Además al igual que para nosotros ellos son todos iguales, ellos dicen que nosotros somos todos iguales, y aunque parezca sorprendente para nosotros, tienen razón en pensar eso porque nosotros lo pensamos sobre ellos.
Confirmando mitos:
- Los países orientales nos sacan años de ventajas en cuanto a tecnología. No solo porque aquí se produzca la tecnología más barata del mundo, sino porque aparte de fabricarla, la aplican a la vida diaria. Aquí cualquiera persona puede llevar el iPhone, iPod y una tableta tipo "iPad" en el autobús o metro. Hay trenes sin conductor, el Taipéi 101 tiene el ascensor más rápido del mundo, cualquier restaurante por cutre y pequeño que sea tiene una pantalla de plasma de 35 pulgadas... y luego todo eso contrasta con los templos, el aspecto triste de algunas calles y las costumbres más tradicionales de las personas mayores.
En algunas cafeterías y restaurantes, cuando pides la comida, te dan un pequeño dispositivo (foto) para que te lo lleves a la mesa, cuando la comida esta lista, el dispositivo se enciende y vibra y puedes ir a por tu comida.
- El idioma. El chino es muy difícil, para que negarlo. Si bien no es tan difícil aprender a decir frases útiles y básicas, el chino tiene cuatro tonos diferentes, por lo que la misma palabra dependiendo de la entonación significa cosas totalmente diferentes, incluso a veces la misma palabra con la misma entonación cambia de significado dependiendo del contexto. Y leer y escribir es una auténtica locura. A pesar de estas dificultades, estoy haciendo un curso de 6 horas a la semana, y voy avanzando poco a poco, se podría decir que puedo hablar sobre cosas básicas sobre mis gustos, mi opinión y algo más, pero en cuanto me contestan o me hacen alguna pregunta ya me pierdo porque es muy difícil identificar los tonos cuando un nativo te habla, porque para ellos es algo muy natural y fluido y yo necesito casi que me hablen cantando los tonos jejeje. Pero es gratificante cuando dices alguna frase en un restaurante y te entienden, o cuando te dicen cuánto cuesta algo y lo entiendes (porque hasta los números y como se forman es complicado).
- Tienen una mentalidad de trabajo diferente a la nuestra. Para ellos ir a trabajar no es una obligación, es parte de su vida y así lo aceptan. No están deseando que llegue la hora para irse a casa, y si no tienen tiempo para hacer algo después de trabajar todos los días no les importa, ya lo harán el domingo, si es que no trabajan. Son serios en el trabajo, siempre cumplen e intentan hacerlo lo mejor posible y ayudar a sus compañeros o los clientes en todo lo que puedan.
- Son muy formales y disciplinados, nadie intenta hacer "trampa" aunque nadie te mire o tengas la posibilidad de hacerlo, respetan las colas en el metro y hasta en los exámenes te miran mal si estas copiando. Es asombroso que haya muy pocas papeleras por la calle y tengas que guardarte en el bolsillo cualquier papel o desecho que tengas hasta que llegues a casa y lo puedas tirar. Por supuesto el índice de delincuencia es mínimo. Los 7/11 están abiertos 24h y hay miles repartidos por toda la ciudad y nunca tienen problemas de madrugada. La gente deja sus bicis y su motos en cualquier lado sin seguridad, algunos puestos no tienen cierre y simplemente corren una cortina de plástico duro para tapar las maquinas. En la oficina de objetos perdidos de la universidad puedes encontrar móviles o incluso la cartera si se te ha caído y alguien la ha encontrado. Una vez había una entrada para un concierto importante que alguien había perdido y la persona que la encontró no tuvo la valentía para ir al concierto jeje.
Curiosidades:
- Cuando estuvimos en Kenting, comí en un restaurante de carne, y por lo tanto con cuchillo y tenedor. Al lado había una familia taiwanesa y la hija pequeña que tendría como seis o siete años no sabía coger el tenedor. Era asombroso, nosotros pensaremos que como es posible que no sepa coger el tenedor, que le cueste coger la comida. Pero si vieseis como nos miraban cuando cogíamos los palillos al principio, algunos se reían jajaja.
- El domingo pasado estuvimos en una playa a unos 80 km de Taipéi, y cuando estábamos tumbados tomando el sol se acercaron un grupo de chicas de unos 12 años a preguntarnos que hacíamos allí, que allí nunca ven occidentales, les parecía gracioso que fuéramos a su pueblo.
- En alguna ocasión, cuando vas al médico por ejemplo y explicas tu problema en ingles a la enfermera que primero te recibe, a veces ríen porque hablas inglés y ellos no saben contestarte, les parece graciosa la situación de que les hables en inglés y ellos no lo sepan, afortunadamente los doctores si saben inglés.
El jueves llegué a Hong Kong (HK) para pasar todo el fin de semana. El viernes pasé todo el día en Macao de casino en casino y el resto de finde en HK de turismo y compras.
Mi aventura por Macao:
El viernes mi amiga tenía clase por lo que me fui a Macao a pasar el día. Para quien no lo sepa Macao es conocido como “Las vegas de Asia”, en la mayoría de los países orientales está prohibido el juego así que todos los asiáticos viajan allí para jugar en los casinos.
Llegue en un ferry que tarda una hora puesto que Macao también son varias islas. Desde la terminal de ferrys hay autobuses gratuitos de todos los casinos que te llevan allí. Cogí el del MGM (el mismo de Las Vegas, el del león) y allí gané unos 80 euros. Luego estuve dando una vuelta por el centro histórico pero no perdí mucho tiempo ya que mi objetivo estaba claro. Cogí otro bus que me llevo al City of dreams. Allí gané otros 170 euros. Cruce la calle para ir al Venecian, como podéis adivinar por el nombre es una recreación de la ciudad italiana, con un rio artificial con góndolas, decoración gótica imitando a la plaza de San Marcos en Venecia. Hechas las fotos, al lio. Por dentro todos los casinos son enormes, con varias salas conectadas entre ellas con miles de mesas de todo tipo de juegos. Reparten agua, té y refrescos por las mesas para que estés a gusto y sigas jugando, y sobre todo, no hay ningún cartel que ponga EXIT por lo que para salir del casino tardas un rato en buscar la puerta o acordarte de por dónde has entrado.
En el Venencian gane 300 euros. Tenía unas ganancias de unos 5.000 HK$, algo así como 450 euros. Eran las seis de la tarde y mi pensamiento fue: me voy a cenar algo en algún buen restaurante, juego otro rato y me vuelvo. Bien pues a partir de ese momento mi día empezó a empeorar y joderse. Estuve cenando en el restaurante japonés del Casino Grand Lisboa, un auténtico lujo aunque no me acaba de convencer su comida, tenía que haber cogido una langosta de la pecera jajaja. Luego me pasé por el casino para seguir probando suerte, pero mi racha se había terminado y empecé a perder todas las ganancias al mismo ritmo que mi ludopatía crecía. Al ir solo es difícil contralarte y nadie te dice PARA. Así que los 450 euros de ganancias se esfumaron y me fui con las manos vacías. Pero ahí no acabaría mi mala suerte.
Para volver a HK (recuerdo que HK no es China y no necesitas visado para entrar, en China si necesitas), cogí un autobús del casino que me llevaba a la terminal de ferrys. Pasé la frontera para salir de Macao, y en el siguiente puesto fronterizo antes de coger el barco, cuando entrego mi pasaporte al guardia me dice: “No tienes visado para China. No puedes entrar.” A lo que yo respondo: “No quiero entrar en China, voy a HK” y él me dice: “Pues estas en la terminal errónea, aquí todos los barcos van a China” jajaja. Había cogido el bus erróneo y al llegar a la terminal seguí a toda la gente suponiendo que iban a HK. Asique estaba en zona internacional y no podía ni quería entrar en China por lo que tuve que volver a entrar en Macao, coger un autobús a la otra termina, salir de Macao y entrar en HK. Perdí unas 2 horas. Ademas la compañía con la que había comprado el billete ya estaba cerrada y tuve que comprar otro, que no me dejó donde lo había cogido para ir, sino en otra isla, así que al llegar a HK, tuve que coger un taxi para ir al hotel. Llegué a las 2 de la mañana a casa después de una locura de día.
HongKong:
La noche que llegue a HK quede con la que iba a ser mi guía, Suzanne, una amiga que está estudiando allí. Estuvimos en la bahía de Kowloon recorriendo el paseo de la fama, con estrellas a los actores y actrices más famosos de Asia, incluso una estatua a Bruce Lee. El paseo está en la orilla del rio que divide la isla de HK con la isla de Kowloon donde estábamos en ese momento. Desde ahí se podían ver todos los rascacielos de HK iluminados de noche, típica foto.
El sábado estuve con Suzanne y una amiga suya en NgongPing, una montaña a la cual se accede por un largo teleférico que tarda casi media hora. Allí se encuentra El Gran Buda, una estatua de 34 metros de altura y que impresiona mucho porque se encuentra en medio de la montaña junto al Montasterio de PoLinn y sin civilización alrededor.
Por la tarde estuvimos dando una vuelta en los mercados del centro: el Ladies market y Temple market. Son del estilo de los mercadillos en España, con ropa de imitación, electrónica, maletas, relojes, “joyas”… yo iba con la idea de comprarme varias cosas y tras muchas negociaciones y regateos compré una mochila, algunas corbatas y cinturones, unas gafas de sol OKLEY, algún regalo… las imitaciones son bastante conseguidas sobre todo en las camisetas de futbol. Compré la camiseta de C.Ronaldo y la de España con la estrella del Mundial. Son buena calidad, tienen todos los detalles y hasta la etiqueta de Adidas jajaja.
El domingo estuve comiendo en un dim sum, que es una comida típica china en la que se preparan un montón de platos variados y comes de todo un poco.
Luego subí a victoria Peak, que es un monte desde donde se ve toda la ciudad prácticamente como si estuvieras en un helicóptero. Es impresionante la vista de las decenas de rascacielos que hay en la ciudad repartidos en las dos islas. Lástima que mi cámara de fotos se estropeara en Macao, así que tuve que hacer las fotos con el iPhone con baja calidad.
Al bajar de Victoria Peak, di una vuelta por el world trade center de HK, donde estaban los edificios del Citigroup, Bank of China, HSBC,… te cansabas de mirar para arriba buscando el final de los rascacielos. Todos los dias al anocher se puede ver The Symphony of lights que es un espectaculo de luces y lasers desde los rascacielos al son de la musica que suena desde la otra orilla. Algo que parece simple pero los chinos se encargan de hacerlo impactante y llamativo.
El lunes ya me quedaba poco por ver, me fui a SOGO, que es otro barrio más repleto de tiendas y centros comerciales, estuve en un gran parque donde los jubilados jugaban con sus lanchas teledirigidas. Aquí se ve el avance tecnológico de los países asiáticos. Mientras en España los jubilados juegan a la petanca o analizan minuciosamente obras (cuánto daño ha hecho la crisis inmobiliaria a la tercera edad), aquí construyen sus lanchas o helicópteros teledirigidos y van a los parques a fardar delante del resto de colegas.
Hay que decir que HK y Taipéi son muy diferentes, en HK hay extranjeros por todos lados, la ciudad está más preparada para el turismo y se nota que es un gran centro de negocios internacional. En cambio en Taipéi la gente es más acogedora, es una ciudad más tranquila y aunque seas extranjero, te sientes como un taiwanés más desde el primer día.
Taiwán fue un país de inmigrantes de todas partes de Asia, por lo que conviven diferentes culturas, la religión se divide entre Budismo, Taoísmo y Confucionismo en ese orden. En cuanto a los Templos, he estado en unos cuantos que abajo os detallo. Los templos no son únicamente de una religión sino que comparten cobijo varias creencias y puedes encontrar Budas y dioses taoístas en el mismo templo.
Cada persona reza delante del dios/buda al que quiere pedir algo, el ritual es con las palmas de las manos juntas y haciendo cortas y rápidas reverencias. También lo hacen con una barrita de incienso entre las manos, una por cada oración, y al terminar de rezarle dejan el incienso en un recipiente donde termina de consumirse.
Longshan Temple
En pleno centro de la ciudad y a 100 metros de una parada de metro se encuentra este Templo. En la salón principal se ofrenda a Bodhisattva Guan Shi Yin, Bodhisattva Wen Shu y Bodhisattva Pu Xian; en el salón de atrás se venera el Bodhisattva Wen Chang, la diosa Mazu, la diosa taoísta Zhusheng, el dios taoísta Chenghuang (el dios protector de una ciudad), el dios taoísta Huatuo y el dios taoísta Yuelao (el dios que arregla los casamientos).
Dalondong Baoan Temple
Fue construido en 1830 y es considerado un ejemplo de historia y arquitectura taiwanesa. Dalondong Baoan Temple consagra a varios dioses, entre ellos el principal es Baoshen Dadi(保生大帝), dios de la Medicina. Construido para garantizar la protección de las personas que se asentaron en la isla de Taiwán, el templo fue llamado "Baoan" que significa " protección de las personas ".
Yehliu Temple
Ubicado en Yehliu, pueblo pesquero a 80 km de Taipéi en la costa norte de Taiwán.
El templo es el centro de oración para todos los pescadores del puerto.
El jueves me voy a Hong-Kong y Macao hasta el lunes, así que en el próximo post os contare que tal se me ha dado la ciudad de los rascacielos y "Las Vegas Asiáticas".
Lo primero gracias a todos por las felicitaciones vía facebook/tuenti.
Para celebrarlo estuvimos cenando en un restaurante español, pensareis: ¡que guay! estando tan lejos podrás disfrutar de la comida española y darte un descanso de tanto arroz y cosas raras! PUES NO. Era un restaurante regentado por taiwaneses, por lo que todo lo español que tenía era los toros en las paredes y la bandera en la puerta. Comida española tenia paella, arroz negro y creo que nada más, que casualidad que los dos platos lleven arroz! El resto de la comida era sudamericana (nachos, quesadilla, barritas de queso con salsas mejicanas...) o italiana (pizzas y pastas). La paella realmente no estaba mal, al fin y al cabo los ingredientes eran los mismos y la forma de hacerla espero que parecida. Afortunadamente yo llevaba un poco de queso cortado para que todo el mundo probara el auténtico sabor de España y no se llevara tan mala impresión de nuestra comida.
Fuimos 10 valientes los que cogimos la opción "all you can eat" por unos 15€, el resto escogieron platos sueltos.
Hay dos restaurantes españoles de verdad en Taipéi. Uno es de cocina moderna del tipo Ferra Adrià y ni nos apetece comer nudos esferificados de yogur con ficoide glacial ni pagar 80-100€. El otro se llama "La Caja Mágica" y son dos españoles de Valladolid los que lo llevan, es tipo taberna y a veces tocan música española ellos mismos. Según he visto en la carta el precio oscila entre 20-30 euros así que se podrá ir alguna vez para recordar la auténtica comida española.
Tras la cena, lógicamente había q irse de fiesta, la opción fue TWICE, aquí la mayoría de las discotecas son barras libres por unos 15€ los chicos y 5€ las chicas. Yo entré gratis por ser la semana de mi cumpleaños, en algunos sitios esa oferta es para todo el mes de tu cumpleaños! eso significa barra libre durante 31 días seguidos!! jajajaja menos mal que me enteré el día 23 de mes.
La noche ya os imagináis como fue con solo pronunciar las dos palabras mágicas "barra libre".
El domingo pasado decidí irme a hacer un poco de turismo por el centro de la ciudad que todavía no me lo conozco bien ya que nos pilla lejos de la universidad (40 minutos en metro/bus). El tiempo acompañó, quizás demasiado porque hizo mucho sol y unos 30º. Estuve en dos monumentos a personajes históricos de este país:
Sun Yat-sen monument Hall:
Sun Yat-sen fue el primero en plantarle cara al comunismo que se vivía en China en el siglo XIX por parte de la dinastía Qing. Lideró varias revoluciones como la de Cantón y protagonizó un intento fallido de golpe de estado. Cuando murió, Chang Kai-shek continúo con su lucha.
Su monumento está en el centro económico de la ciudad y al lado del Taipéi 101.
En la foto de la izquierda se ve el Taipei 101 detras del monumento, ejemplo de la mezcla que se ve en los paises asiaticos entre la cultura tradicional y la modernidad.
A la derecha, la estatua de bronce de Sun Yat-sen, muy parecida a la de Chiang Kai-shek.
Chiang Kai-shek Monument hall:
Chiang Kai-shek lideró la lucha contra los comunistas en la guerra con China, pero al no poder vencerles su ejército y él decidieron quedarse en Taiwán y fundar la República Popular de China en 1949.
Se trata de un gran recinto compuesto por la "Puerta de la Gran Centralidad y la Honradez Perfecta" (al fondo de la fotografia), a los lados se encuentran el teatro nacional y una sala de conciertos de tipica arquitectura asiatica. El monumento a Chiang Kai-shek, desde donde esta hecha esta fotografia, lo podeis ver aqui abajo.
En el interior del monumento a Chiang Kai-shek esta su estatua de bronce de 16 m. de altura, vigilada siempre por dos guardias que cada hora hacen el tipico cambio de guardia.
Cambio de guardia en el monumento a Chiang Kai-shek
Soldado en la puerta del monumento y de fondo el Teatro Nacional.
Puerta de la Gran Centralidad y la Honradez Perfecta